Tantas veces como reclamamos justicia y reinvindicamos nuestros derechos, tambien Dios tiene sus derechos que son deberes para con nosotros. Fue Jesucristo quien nos dijo: Dad a Dios lo que es de Dios, y al Cesar lo que es del Cesar. Pues tomemos nota y cumplamos lo que a Dios le corresponde que le demos: AMOR, ADORACIÓN, GRATITUD Y REPARACIÓN.



29 de julio de 2014

ACOSTUMBRAOS A CONFESAR MÁS A MENUDO PARA QUE ESTE SACRAMENTO OS FORTALEZCA CONTRA LAS TENTACIONES Y OS AUMENTE LA GRACIA SANTIFICANTE



Hijos Míos, quisiera recomendaros que tengáis la santa costumbre de confesaros más asiduamente. Yo, Jesús, os hablo.

No debéis prolongar tanto una confesión de otra, porque aunque creáis que estáis limpios, no lo estáis. Por tanto, acostumbraos a confesar más a menudo para que este inmenso sacramento os fortalezca contra las tentaciones y asechanzas del demonio, y para que os aumente la gracia santificante. Yo, Jesús, os hablo.

Decís: No tengo pecados, y no es verdad. Desde que os levantáis hasta que os acostáis si bien aunque no tengáis pecados mortales, tenéis infinidad de pecados veniales, y debéis acostumbraros a confesarlos también, para así ir adquiriendo santas costumbres en orden a la santificación de vuestras almas. Quien se confiesa asiduamente lo nota en su carácter y virtudes. Se da cuenta que va superando batallas que Mi enemigo mortal le presenta, se apega cada vez menos a este mundo y vive con la esperanza puesta en la Vida Eterna. Yo, Jesús, os hablo.

Si esto va para los seglares, no digamos ya para los sacerdotes cuya confesión debería ser semanal, pues ellos celebran el Santo Sacrificio y deben hacerlo en condiciones óptimas para consagrar. Así que hijos Míos, haced caso de este consejo que os doy y que es importante que cumpláis, porque nada deseo más que lleguéis a la Vida Eterna impecables para que vuestro Purgatorio sea llevadero y breve. Yo, Jesús, os hablo.

Hay católicos que detestan el Sacramento de la Penitencia y hasta creen que es una invención de los curas. Pero hijos ¿cómo podéis pensar así ante un sacramento tan sublime como el que instituí, para daros la paz del alma y haceros fuertes ante la tentación y las pruebas de la vida?

Todos los sacramentos son santos y muy beneficiosos, no debéis quitar uno y escoger otro, todos son necesarios. Pero cuando vengáis a recibirme en la Comunión hacedlo con el alma limpia de rencillas, de dudas, de habladurías ajenas, no quiero que Me recibáis manchados, aunque si bien es verdad que esas cosas no suelen llegar al pecado mortal, algunas pudieran serlo si las habladurías, las rencillas, las dudas sobrepasan un límite moderado. Yo, Jesús, os hablo.

27 de julio de 2014

DIOS TODO EN SÍ Y EN LAS TRES DIVINAS PERSONAS ES AMOR, UN AMOR INCONMENSURABLE



Hijos Míos, una vez más Me comunico con vosotros porque sabéis que el amor que os tengo es inconmensurable. Yo, Jesús, os hablo.

Me duele mucho quien duda de Mi doctrina. Me duele mucho quien duda del bien que pasé haciendo por la Tierra. Me duele también quien duda de Mi Santa Madre, y Me duele quien duda de Mis milagros. Pero quien duda de Mi amor es algo que Me duele inmensamente, porque hijos, Mi amor os lo he demostrado con creces en Mi existencia en este mundo y en Mi doctrina y hechos. Por tanto hijos, pedid que Mi Santo Espíritu os de luz para comprender y alcanzar lo mucho que os amé, y para que creáis que Yo Soy quien más os ama, muy por encima de vuestros padres, hermanos, cónyuges, hijos o familiares. Yo, Jesús, os hablo.

Dios es Amor, dice Mi apóstol Juan (1 Jn 4,8) y así es. Dios todo en Sí y en las tres divinas Personas de Su naturaleza, es Amor, un amor inconmensurable, único, excepcional, algo que vuestra mente no puede alcanzar a valorar en su justa medida. Esto que ahora os digo y no podéis alcanzar a conocer en su magnitud, será lo que en el Cielo encontraréis, ver hasta donde os amó Dios Santísimo en sus tres divinas Personas. En el Padre porque os envió a Su Unigénito y lo hizo con inmenso amor. En el Hijo porque murió por vosotros también con ilimitado amor. En el Espíritu Santo porque El os santifica, os ilumina y os recuerda lo que es Dios Uno y Trino para que lo améis y lo adoréis tal y como le corresponde. Yo, Jesús, os hablo.

No es pecado no entender Mis misterios, esas limitaciones las suple poco a poco Mi Santo Espíritu conforme vayáis aumentando en vuestra alma la vida de la gracia con obras de amor y misericordia, con sacramentos, con oración y rectitud. Nunca entenderéis en esta vida el misterio del amor de Dios porque sois seres muy limitados, pero sí lo podéis vislumbrar cada vez más  conforme os vayáis santificando, porque hijos, la santidad os hace cada vez más parecidos a Dios y la vida de la gracia crece en vuestras almas conforme os vais santificando y superando pruebas. Yo, Jesús, os hablo.

Paz hijos Míos a toda aquel que crea en Mí, que Me ame y viva entregado a Mis asuntos. No sabe bien el alma que esto hace lo que le espera en la eternidad, pues hasta Mis ángeles le reverenciaran por haber vivido una vida de entrega a Mí. Yo, Jesús, os hablo y os instruyo.


23 de julio de 2014

DEBÉIS ESTAR ALERTA EN TODO. LIBROS, BOLETINES, REVISTAS, FOLLETOS, TODO LO QUE OS DEN BAJO EL EMBLEMA DEL CATOLICISMO


(Dedica un tiempo a ver este video, por favor)

http://voice.adobe.com/videos/RB_vxE2VX_W

Antagonismo son los muchos objetos religiosos que se están haciendo, con el fin de malograr y perder las gracias que los auténticos revelados por el Cielo tienen. Yo, Jesús, os hablo.

Hijos Míos, abrid bien los ojos. Se está lazando material religioso fraudulento porque lo tienen infestado, con signos satánicos que nada tienen que ver Conmigo ni con Mi Madre. Tened cuidado hijos con lo que adquirís o lo que os dan, no miréis el precio ni que sean más baratos, mirad que sean objetos religiosos según la revelación, porque Mi enemigo mortal quiere adueñarse de todo, de la Iglesia entera con todo su cortejo de estampas y objetos religiosos. Hay gente guiada por Satanás para corromper todo, lo más santo y también lo intentarán con la Eucaristía, porque hijos, el odio mortal de Satanás hacia Mí y Mis miembros del Cuerpo Místico no lo podéis sopesar con mente humana. Yo, Jesús, os hablo.

Debéis estar alerta en todo, en todo, en todo. Libros, boletines, revistas, folletos, todo lo que os den bajo el emblema del catolicismo, porque no solo no será católico, sino perverso y revestido de bien es un mal que adquirís. Yo, Jesús, os hablo. No os aferréis a cuadros o estampas o medallas que no son auténticas, ello os pueden traer males sin que sepáis de donde vienen, tampoco tiréis todo sin analizarlo, y pedid luz a Mi Santo Espíritu cuando analicéis algo para que El os ilumine a saber ver y discernir. Así que hijos, esto no os asuste, es la guerra entre el bien y el mal, pero sabéis que quien se ponga de Mi  parte vencerá, porque Yo he vencido al pecado y a la muerte. Yo, Jesús, os hablo.

Y lo mismo que hay pastores que no son de Mi rebaño y parecen que lo son, así también sucede con los objetos religiosos, que os quieren engañar y meteros la mentira en vuestras vidas y devociones. Hijos, tened ánimo y sed valientes, no os apeguéis a objetos que no son auténticos, y no temáis nada si hasta ahora no lo sabíais. Antes de tirar un objeto religioso que creáis que es engañoso, analizadlo, no vayáis a tirar algo bueno y bendecido. Es la cizaña que crece junto al trigo y debéis saber discernir. Yo, Jesús, os hablo y os advierto. Paz a todo aquel que leyendo este mensaje lo pone en práctica.



21 de julio de 2014

NO ES IMPOSIBLE GANAR EL CIELO PORQUE MI MISERICORDIA SUPLE DONDE VOSOTROS NO ALCANZÁIS



Hijos Míos que aspiráis a vivir eternamente en el Cielo, nada deseo más que eso sea así, que todas las almas se salven y vengan a gozar eternamente de Su Dios y de Su Redentor. Nada desea más Mi Madre Santísima que es la mayor y mejor intercesora que tenéis. Y vosotros hijos Míos, también lo deseáis, pero os creéis que el Cielo se gana solo con desearlo. No hijos, no. El Cielo hay que ganárselo con obras de amor y de misericordia, y cumpliendo en cada instante la voluntad de Dios. Yo, Jesús, os hablo.

Porque deseaba ardientemente que todas os salvaseis, Yo, el Cristo, vine a la Tierra  a padecer y morir por vosotros, para abriros las puertas del Cielo y enseñaros con Mi doctrina las sendas por donde debéis caminar. Pero vosotros, hijos Míos, que poco hacéis de vuestra parte, por no decir nada. Pasáis la vida en una desidia espiritual total, sin esforzaros lo más mínimo para reconvertiros, ni siquiera Me lo pedís. Solo vivís los días con una expectativa del Cielo falsa, porque aquel que no pone nada de su parte, no se lo van a dar hecho. Yo, Jesús, os hablo.

Esperáis el Cielo sin hacer nada para ganarlo. Esas mismas normas os sirven en vuestra sociedad, porque el que no hace algo para merecer lo que se propone, no se lo van a dar hecho. Yo, Jesús, os hablo.

No es imposible ganar el Cielo, no hijos no, porque Mi misericordia es infinita y suple allá donde vosotros no alcanzáis, pero una cosa es que supla y otra es que os regale el gozo eterno, cuando a Mis bienaventurados y a Mi Santa Madre les costó tanto ganárselo. Que no os engañe la serpiente y os diga que Dios es tan bueno que todo lo pasa por alto, no hijos no. Que si vosotros mismos no pasáis por alto conductas malas y elimináis de vuestras empresas o amistades a personas que no se enmiendan porque son retorcidas y no quieren enmendarse, también en el Cielo tenemos unas normas y condiciones para que lo ganéis. La primera de ellas es que viváis en estado de gracia cumpliendo íntegramente los diez mandamientos, y mirad que digo diez y no nueve u ocho, LOS DIEZ. Yo, Jesús, os hablo.

Por tanto hijos, decidid un plan de vida espiritual y empezadlo con una buena confesión, soltando venenos y lastre de vuestras almas, y proponiéndoos no volver a pecar, que ya Mi gracia os ayudará si quitáis las ocasiones de pecar. Yo, Jesús, os hablo y os instruyo. Paz a todo aquel que leyendo este mensaje lo pone en práctica.



15 de julio de 2014

TAMBIÉN SE ANUNCIÓ EN SODOMA Y GOMORRA EL GRAN CASTIGO QUE MANDARÍA DIOS



Lejos está la Humanidad pecadora y corrupta de suponer o pensar lo que les espera. Yo, Jesús, os hablo

La gente vive holgadamente, sin más preocupación que discurrir como pasarán mejor el próximo fin de semana, o que comerán al día siguiente que les guste, y no saben que llegarán días en que los gusanos los desearan para llenarse el estómago, porque hijos, ahora vivís sin preocupaciones especiales, y aunque las tengáis, no os quitan el sueño, porque sabéis que son rachas malas que van y vienen. Yo, Jesús, os hablo.

También se anunció en Sodoma y Gomorra el gran castigo que mandaría Dios, y lo mismo con el diluvio universal, pero hoy día la gente se ríe de Mis mensajes, de Mis instrumentos a quienes tildan de ñoños, y de Mis verdaderos y auténticos sacerdotes que sufren lo indecible ante tanto desprecio y persecución. Persecución no precisamente con las armas, pero sí con la boca, con actitudes de marginación, con críticas por su gran labor, o con obediencias a los obispos a quienes molesta sacerdotes tan santos. Yo, Jesús, os hablo.

Pero ¡ay de vosotros que ahora vivís sin preocupaciones especiales y pasáis de todo lo sagrado! ¡Ay de vosotros! Os digo que el diluvio universal no será nada comparado con lo que os viene, porque no obtendréis mas que lo que os merecéis, y aun así en todo lo que os merecéis Mi misericordia estará presente, porque si por Mi justicia fuera, iríais sin contemplaciones directos al Infierno. Yo, Jesús, os hablo.

Yo Soy Jesús el Hijo del Altísimo quien os habla. No os habla Mi instrumento, no, os hablo Yo y os advierto. ¡Convertíos, convertíos! y dejad de pecar, de robar, de engendrar hijos para el Infierno (1). Volved vuestro rostro a Mí y haced oración y penitencia y Yo os digo que olvidaré vuestras corrompidas acciones y las pasaré por alto a la hora de mandar un gran castigo, si vuestro corazón contrito reconoce su culpa y Me acepta como Dios y Señor. Yo, Jesús, os hablo y os advierto. Paz a todo aquel que leyendo este mensaje lo cree y lo pone en práctica.

(1) Quiere decir que si se tienen hijos y luego no se les educa para Dios, serán hijos para el Infierno.